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pulgarcita

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las hemos visto, con admiración, escribir un mensaje en sus teléfonos a una velocidad que nada debe envidiarle a la de una mecanógrafa experta de los años 50 del siglo pasado, usando sólo sus dos pulgares. Probablemente tu, que ahora lees esto, así escribas. y también leas en la pantalla del mismo teléfono pasando rápidamente de un sitio a otro controlándolo hábilmente con un pulgar. pulgarcita, pulgarcito. petite poucette, el mundo a cambiado de tal manera que los jóvenes deben reinventarlo todo: una manera de vivir juntos, las instituciones, la manera de ser y de conocer. se trata de un pequeño libro, publicado en el 2012, que reproduce una conferencia impartida por michel serres en la academia francesa.

michel serres, de 84 años, estudió en la escuela naval antes de entrar a la escuela normal superior a estudiar filosofía. entre sus muchísimos libros, ha escrito de ciencia y de la comunicación —la serie hermes—, sobre la fundación de roma y la invención de la geometría, sobre las estatuas y los mapas, sobre los cinco sentidos y el parásito. este pequeño libro trata de entender, con optimismo, a la generación de sus nietos: pulgarcita y pulgarcito, humanos que  viven en el mundo, dice, de una manera radicalmente diferente a la que acostumbramos desde el neolítico: “ya no vive en compañía de los animales ni habita la misma tierra, no tiene la misma relación con el mundo. sólo admira una naturaleza arcádica: la del ocio y del turismo.” han sido forjados —agrega— por los medios y pueden manipular información diversa al mismo tiempo sin conocer, ni integrar ni sintetizar del modo como lo hacíamos nosotros, sus ancestros.

pulgarcita es la última versión de la exteriorización de las capacidades humanas: la palanca una prótesis externa al brazo, la escritura es una prótesis externa a la memoria; el teléfono inteligente es una prótesis externa de nuestro cerebro entero puesto en nuestras manos. como san denis —dice serres—, el obispo de parís en el siglo tercero que tras ser decapitado caminó diez kilómetros hasta el lugar donde ahora se levanta la basílica que lleva su nombre y donde yacen los restos de los reyes de francia, pulgarcita camina con la cabeza entre sus manos.

se trata de la tercera gran revolución humana, dice serres en una entrevista: la primera el paso de lo oral a lo escrito, la segunda de lo escrito a lo impreso y ahora de lo impreso a lo transmitido. cada revolución, explica, supone mutaciones políticas y sociales. la escuela, por ejemplo. “¿qué transmitir? ¿el saber? ya está todo en la red, disponible, objetivado. ¿transmitirlo a todos? ya es accesible a todos. ¿cómo transmitirlo? ya es un hecho.” la relación unívoca y de dominio entre quienes saben y transmiten —los maestros— y quienes aprenden —los alumnos— se ha roto o, más bien, se ha disuelto y vuelto más compleja: ya no hay un silencio atento a lo que repite el maestro —repite, sí: para serres el maestro habla un conocimiento ya escrito, descrito: rara vez inventa— sino un barullo constante. “por primera vez en la historia —afirma serres hablando del cambio social— podemos oír las voces de todos:” “todos quieren hablar, todo mundo se comunica con todo el mundo en redes interminables.” así se forman nuevos colectivos, inestables, variables, que cobran forma tan pronto como se desbaratan por cada extremo, mosaicos, caleidoscopios líquidos que hacen que hoy sean inútiles e incomprensibles viejas abstracciones como la consciencia de clase, o de género, o nacional, o de cualquier otro tipo. es casi inútil preguntarse cuál es la idea de estado o de nación de pulgarcita; acaso haya que investigar su idea de ciudad o de barrio o, más bien, del lugar donde hay que estar en un momento dado, de la red en la que hay que estar conectado.

la visión de serres acaso sea demasiado optimista. él mismo afirma que es la de un abuelo cariñoso. julien gautier, por ejemplo, emprende una larga crítica del texto de serres al que califica de fábula reductiva. pero tiene a su favor que, al igual que su elogio de wikipedia —que algunos descalifican por ser una enciclopedia no sólo pública sino popular: hecha por todos—, su descripción de pulgarcita —como en su momento la que intentó alessandro baricco de los bárbaros mutantes— se aleja de un rancio elitismo intelectual.

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05/10/2014 at 14:16

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porque 140 caracteres no siempre bastan

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querido jose, responder a tus cinco ideas rápidas —que al final fueron diez— sobre el “concurso” para el proyecto del nuevo aeropuerto: tuit por tuit me resulta complicado, así que lo haré aquí.

dices que no tienes ningún elemento para afirmar deshonestidad en el procedimientosi uno de los significados de honesto es razonable y justo, el “concurso” no lo fue —o no lo ha sido. ¿en que sentido? en el de la publicidad, es decir, la comunicación a la opinión pública de los procedimientos que determinaron las decisiones tomadas, lo que, digamos, pone a resguardo el hecho probable y necesario de que esas decisiones sean razonables y justas —en el ensayo de bobbio al que me referí, democracia y secreto, cita a kant, para quien, en temas  de Estado y gobierno, “una máxima que yo no pueda hacer pública sin que con ello dé al traste con su propósito y que debe ser mantenida en secreto para que se logre” acusa injusticia.

dices que suponer en la transparencia un valor absoluto es ingenuo, no lo es: es ideal, que es distinto: algo a lo que se tiende aunque sepamos que existen limitaciones. el mismo bobbio explica que, desde siempre, el secreto ha sido uno de los instrumentos fundamentales del poder y que “entre las promesas incumplidas de la democracia […] la más irremediable es, precisamente, la de la transparencia del poder.” pero también dice que “precisamente porque la propia democracia es el régimen que prevé el máximo control de los poderes públicos por parte de los individuos, este control es posible sólo si dichos poderes actúan con la mayor transparencia.” a mi me parece en cambio ingenua tu aparente confianza ciega —ciega a menos que tu hayas podido ver algo que el resto no en la oscuridad que imperó durante el “concurso”— en las decisiones surgidas de un proceso voluntariamente opaco que debió haber sido público —nota: no supongas por público algo que no estoy afirmando aquí. ingenuo también me parece ignorar que las fuerzas y actores que mencionas han actuado muchas veces aprovechando justamente el secreto y la opacidad.

paso a tus cinco puntos que son 10. en el primero, dices que el texto de ricardo raphael se enfoca en el jurado, no en la transparencia ni en el concurso: el jurado es parte de eso mismo y las dudas sobre su conformación me parecen válidas, siempre que, de nuevo, no está suficientemente aclarada su conformación ni sus decisiones. como tampoco la de los invitados al “concurso”.

dices en el segundo tuit que la selección de los 8 “no es física cuántica”, que “conozco sus credenciales” y que, como toda selección, ésta “implica arbitrariedad.” te equivocas al menos en dos puntos. cierto, no es física cuántica, pero no sabemos por qué méritos fueron seleccionados —una selección algo dispareja, a mi juicio. por supuesto el caso que más ruido hace es romero, que terminó ganando junto con foster. si decidieron invitarlo para que hubiera alguien de una generación menor al resto, ¿por qué él? ¿es el mejor de los menores de 50? ¿tiene más experiencia en aeropuertos? ¿o invitaron realmente a foster y éste invitó a romero? yo no lo se: sigue siendo secreto. si alguien en el gobierno pensó que al invitar a romero no habría que aclarar las razones para evitar toda suspicacia por el suegro, ahí si hay mucha ingenuidad, mera imbecilidad o, probablemente, desprecio por lo/el público. por otro lado una selección de este tipo no es arbitraria: no es una antología de poesía moderna donde incluso puedes pedirle al editor claridad sobre sus criterios

preguntas si el que foster haya hecho la propuesta del aeropuerto en el támesis en vez de rogers o chipperfield es opaco y deshonesto: no se, por lo que cuenta pablo lazo me parece que al menos fue un proceso mucho más largo, estudiado y discutido.

dices que tu hubieras organizado el “concurso” de manera distinta. supongo que no por diversión —¿de cuántas maneras se puede organizar un concurso?— sino porque juzgas que el modo como se hizo no es el mejor. aunque también

dices que el procedimiento tal como se llevó a cabo no te parece incompetente. ese no es el tema: el problema es la transparencia, de nuevo, el secreto en las decisiones públicas. si el procedimiento fue impecable, ningún problema hubiera habido en hacerlo público desde un principio.

preguntas si el procedimiento fue similar a otros en distintos lugares. y aunque supongo que pekín no sería el mejor ejemplo de transparencia  y rendición de cuentas, en los casos inglés y español sus gobiernos, con todo, tienen mejores antecedentes de rendición de cuentas y transparencia que el nuestro, más allá del mero concurso.

del mismo modo, si comparas con casos como la línea 12 creo que tampoco estas usando el mejor ejemplo. pareciera que tu objetivo es presentar al del aeropuerto como el “no-tan-peor” de los concursos posibles. de nuevo: parece que profesas la ingenuidad que diagnosticas.

no se trata de determinismo: no sólo habría que suponer que el secreto y la opacidad que caracterizaron al “concurso” del aeropuerto y las decisiones que se han tomado al respecto puede tornarse en procedimientos transparentes: hay que exigirlo —¿no es nuestro derecho como ciudadanos?

finalmente, hay crítica, periodismo y activismo ciudadano que se ha enfocado en esos temas. las elucubraciones que tu llamas estériles no son el objetivo sino un resultado, que era de esperarse, insisto, de las condiciones nada claras en las que se dio ese procedimiento y del modo como se pretende, cosa común en nuestros gobiernos, sustituir con propaganda las explicaciones, la rendición de cuentas y la posibilidad de razonar públicamente lo relativo al “concurso”.

Written by ahgalvez

19/09/2014 at 10:14

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la generación perdida

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el presidente y el jefe de gobierno del país y la ciudad donde nací y vivo —nótese la torpe frase con tal de no decir: mi país o mi ciudad— son apenas un año mayores que yo. me veo mejor que ellos, lo se. seguramente porque las preocupaciones que acarrea su oficio implican mayor desgaste físico que lo que yo hago.

empezamos a gatear y caminar cuando díaz ordaz era presidente y se mataban estudiantes en tlatelolco. a hablar y a leer cuando echeverría estuvo al mando. yo tenía 15 años cuando lópez portillo nacionalizó la banca en su último informe de gobierno. no se si era lo normal para la gente de mi edad en esos años, pero vi completa la transmisión —el día del informe no se trabajaba y no había otra cosa que ver en la televisión o que escuchar en la radio— y, pese a la mala memoria respecto a lo que he vivido, recuerdo mi sorpresa ante el anuncio: “ya nos saquearon, no nos volverán a saquear.” lo decía el mismo presidente que afirmó nos tocaba administrar la riqueza; el que pidió perdón a los pobres al tomar el cargo y volvió a pedirlo, entre lágrimas, al dejarlo; el que defendería al peso como un perro. mi adolescencia y primera juventud las viví con la renovación moral de la sociedad de miguel de la madrid y la solidaridad de salinas —que hábilmente secuestró con ese lema una vaga sensación de comunidad surgida tras el sismo del 85 robándole la marca al sindicalismo de lech walesa. llegó el tratado de libre comercio que a la larga nos permitiría comprar en la tienda de la esquina los dulces que de niños encargábamos de falluca al primo que viajaba a los ángeles o, más cerca, a tepito. apareció el ezln: la “primera” “nueva” “revolución” “global”. mataron a colosio y llegó zedillo y otra crisis económica —con echeverría y con lópez portillo las devaluaciones y la inflación también habían hecho lo suyo.

a los 33, salí con muchos a la calle a festejar el triunfo de fox o, más bien, que por fin el pri había perdido o, más bien, que lo habíamos sacado de los pinos. tal vez de ahí y nada más de ahí. vino calderón con sus miles de muertos y desaparecidos, con su atención fija en una guerra que no podía ganar y en una economía que nomás no aceleraba —en parte, dicen algunos, por la rémora de unas reformas faltantes que el hoy reformista pri se empeñó en frenar. y volvió el pri. de hecho nunca se fue. en la práctica siguió gobernando buena parte del país off the pinos así como hay teatro off broadway. y además, temo coincidir parcialmente con peña, el pri o la corrupción, es lo mismo, es algo cultural —ya volveré a eso en otra entrada.

hoy, día del segundo informe de peña y cuando se acerca el segundo de mancera, no puedo compartir el optimismo de estos dos, mis coetáneos. mi desánimo no es sólo el de un ciudadano que no le cree a los políticos que lo gobiernan, sino el de un contemporáneo que no ve las cosas del mismo modo. cuando el presidente del país en el que naces y vives es de tu misma generación debes asumir que ya el resto es tiempo extra —o la bajada en la montaña rusa, que es lo que algunos más disfrutan.

no he vivido ni vivo mal. estudié lo que quise. he viajado. he comprado la décima parte de los libros que me gustaría comprar —que son muchos. trabajo en lo que quiero. no debería quejarme. o no tanto. pero veo el país y la ciudad donde nací y vivo y no puedo compartir la emoción o el entusiasmo de peña o de mancera, que juzgo, más allá de una deformación profesional suya o un sucio truco de político, como auténtico. a pesar de todos sus errores y a pesar de todas sus triquiñuelas, supongo que estos dos, por mencionarlos a ellos, creen realmente en eso. podrían recitar sin ruborizarse aquella línea: ¡méxico, creo en ti! yo no.

lo que he visto —que no vivido, para no presumir que mi enojo o mi desánimo tienen por causa mis circunstancias— es un país que se desmorona, cuyas instituciones públicas fallan constantemente, que no logra rescatar del olvido y de su correspondiente pobreza a la mitad de sus habitantes y en el que unos cuantos hacen todo lo posible —muchas veces sin aceptarlo— por mantener privilegios que en público juzgan ofensivos.

no hubo cambio. no hubo transición y, si nos movemos, nos movemos sin rumbo —como si alguien presa de un ataque epiléptico presumiera de la energía que despliegasi por mi fuera decretaría, como el título de esto que escribo, que somos una generación perdida. pero lo se: exagero y quiero contagiarle a todos mis angustias y amarguras.

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01/09/2014 at 07:52

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el pozo y el lago

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llueve. hoy al igual que ayer y que muchos otros días de este húmedo y frío verano del 14 —2014. parece que ese será el futuro que nos espera: lluvias, viento, granizo y veranos menos soleados y calurosos. cuestiones del cambio climático y de habitar una ciudad a más de dos mil metros sobre el nivel del mar en lo que los geólogos llaman una cuenca cerrada. la batalla de la ciudad de méxico o, más bien, de sus habitantes contra el agua es no sólo ancestral sino incluso fundamental: el origen de la ciudad está en el lago pero su crecimiento dependió de negarlo y, finalmente, desaparecerlo.

llueve. no se cuántos milímetros pero bastantes. no se cuánta agua se escurra por calles y banquetas y termine en el drenaje profundo, pero mucha. suficiente, tal vez, para abastecer a una ciudad de mediano tamaño. con todo y las grandes inversiones que a lo largo de los siglos se han realizado para desaparecer los lagos sobre los que se asentó la ciudad, ésta se sigue inundando. cada año. hace una semana tan sólo el jefe de gobierno anunciaba, tras una fuerte lluvia acompañada de granizo, que los accesos al viaducto elevado sobre periférico —obra bastante mal hecha y muy criticada, por cierto— serían gratuitos: a nivel del suelo la autopista se había inundado.

llueve. y cada año las lluvias son calificadas de atípicas aunque todos sabremos que vendrán. y sabemos —porque los científicos lo han dicho— que el aumento en la cantidad de agua que cae cada año no es ya algo atípico sino una tendencia.

llueve y leo una nota en milenio: pemex perforará en la ciudad de méxico dos pozos de dos kilómetros de profundidad para comprobar la existencia de un manto de agua potable que sería “una nueva fuente de abastecimiento para la ciudad.” secamos el valle y secamos ya muchas zonas vecinas. la ciudad ha crecido hasta albergar a más de 20 millones. demasiados. el agua ya no alcanza. y ya no tiene sentido irla a buscar más lejos: busquémosla en las profundidades del subsuelo capitalino: a dos kilómetros bajo el nivel de la ciudad.

llueve y sin entender nada de geología ni de hidráulica, me pregunto si no sería bueno intentar retener y utilizar el agua que cae sobre el suelo antes de irla a buscar dos kilómetros bajo el suelo.

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24/08/2014 at 19:52

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autos y parquímetros en coyoacán : lo público y lo privado.

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leo la “carta abierta en relación a la instalación de parquímetros en coyoacán” firmada por varios expertos urbanistas. sin ser experto, me parece que en dicha carta hay ambigüedades que parecen no hacer otra cosa que avalar a quienes quieren mantener ciertos privilegios que actualmente se ejercen en el uso del espacio público. me parece —insisto: sin ser experto— que el simple rechazo a los parquímetros no basta. a continuación mi opinión al respecto de cada punto:

1. en el primer punto asumen que los parquímetros se quieren instalar mediante un “mecanismo de imposición a través del cual se ha pretendido poner en operación el programa.” que es una imposición debiera resultar obvio: los parquímetros sirven para cobrar un impuesto a los particulares que con sus automóviles ocupan un espacio público, la calle, por un tiempo determinado. siendo un impuesto no resulta tan sorprendente que se imponga.

2. en el segundo punto afirman que “coyoacán es una zona con un profundo valor histórico y cultural.” sin duda. habría que preguntarse entonces si los automóviles no resultan profundamente agresivos para esa zona con “profundo valor histórico y cultural,” tanto por el tráfico, los contaminantes o las vibraciones al pasar por viejas calles adoquinadas. tal vez lo ideal sería cerrar toda zona “con profundo valor histórico y cultural” al paso de automóviles o restringirlo únicamente a carga y descarga, a automóviles de los habitantes y al transporte público.

3. en el tercer punto parten de afirmar que “cualquier política pública debería estar orientada a la prevalencia del interés público sobre el de particulares,” por lo que “cualquier instrumento que subroga a privados el uso del espacio público no nos parece adecuado.” lo cuál puede ser cierto para las concesiones del gobierno capitalino a empresas privadas que manejan los parquímetros. pero también cae en esa condición el uso del espacio público —la calle— para intereses particulares —estacionar un auto privado. la solución, entonces, sería que, si no se prohibe en la zona que se estacionen automóviles particulares, a éstos se les debería cobrar un impuesto por el uso privado del espacio público —para lo que sirven los parquímetros.

4. dicen en el cuarto punto que “el proyecto no se inserta de manera visible en una política amplia, cuidadosa de mejoramiento de la movilidad y del transporte urbano, y de la atención de aspectos que con ella se vinculan, como son el uso de la vía pública, el uso del suelo, la interacción social en el espacio público y la disminución neta de emisiones vehiculares a la atmósfera. todos estos ámbitos reclaman, por otra parte, la participación activa y eficaz del gobierno y la ciudadanía.” eso es cierto —lo peor es que ninguna política del gobierno actual del distrito federal cumple con tales exigencias. pero la manera actual de usar las calles como estacionamiento, para beneficio de unos cuantos particulares, tampoco “se inserta de manera visible en una política amplia, cuidadosa de mejoramiento de la movilidad y del transporte urbano, y de la atención de aspectos que con ella se vinculan, como son el uso de la vía pública, el uso del suelo, la interacción social en el espacio público y la disminución neta de emisiones vehiculares a la atmósfera,” y no veo cómo el mantener el uso actual de la calle como estacionamiento pueda cumplir con cualquiera de esas exigencias.

5. en el quinto punto afirman que la instalación de parquímetros en coyoacán sería contradictoria “con  medidas que coadyuvan a un mejor uso del espacio público, tales como la restricción al estacionamiento vehicular en calles con valor histórico, el establecimiento de calles de uso peatonal o de tránsito local, el establecimiento de carriles exclusivos para bicicletas y otras medidas que estimulen la movilidad no motorizada y la convivencia vecinal.” sin duda. esto tal vez implique, junto con los puntos número 2, 3 y 4, que lo mejor para la zona céntrica de coyoacán —y otras similares— sería hacer peatonales la mayoría de las calles, con carriles exclusivos para bicicletas y transporte público, y limitando el estacionamiento en la calle sólo para habitantes de la zona en ciertas calles —no estaría de más suponer que ese tipo de privilegio: poder ocupar con un vehículo privado el espacio público donde nadie más pueda hacerlo, tuviera algún costo en forma de impuestos.

insisto: me parece problemático que siete expertos urbanistas suscriban un documento ambiguo en el que no queda claro si su postura es solamente en contra de los parquímetros, en contra de la manera como se implementa ese mecanismo actualmente por parte del gobierno de la ciudad o si de paso están de acuerdo con regulaciones más estrictas que limiten el uso que algunos particulares hacen del espacio público como estacionamiento, apoyando políticas urbanas que apunten a la peatonalización de buena parte de las calles de ese y otros centros patrimoniales o históricos. si eso no queda claro, insisto, la carta de los expertos puede servir a los intereses de algunos que, temo, lo único que quieren es mantener el estatus quo y sus privilegios al utilizar las calles, públicas, a su antojo.

Written by ahgalvez

17/08/2014 at 19:33

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no se hagan pendejos

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ninguna palabra es más que la historia de sus usos y desusos. ni menos. hoy nadie se atrevería a preguntarle a la madre de un niño autista si necesita ayuda con su hijo idiota, aunque fuera el término médico en el siglo antepasado y etimológicamente signifique literalmente lo mismo: aislado. sin embargo, hay que ser idiota —es decir: aislado del contexto— para sostener que “puto” quiere decir cualquier cosa, incluyendo puto, pero no necesariamente eso y que si le digo a un vaso puto vaso es igual que decirle pinche vaso, vaso de mierda lindo vaso, pero al revés.

¿será, como escribe mauricio cabrera, que cuando así hablamos “lo decimos sin pensar en un hombre penetrando a otro”? —por cierto, reducción de la homosexualidad a un acto sexual que, según demostró hace muchos años kinsey, no es exclusivo de los homosexuales: al parecer hay heterosexuales (hombres que prefieren sexual y afectivamente a las mujeres) que penetran a otros hombres por pasar el rato, divertirse, quitarse la calentura, porque no hay de otra o para ganar dinero extra, aunque eso sí, en ese contexto parece que el puto siempre es el otro.

ya lo dijo wittgenstein: las palabras son herramientas y más que su significado importa lo que hacen, su operación en un contexto dado. pero como muchas otras palabras, puto y puta llevan consigo su propio contexto con el que completan y modifican al de la enunciación en que se inscriben. y puto o puta, lo que hacen es disminuir a lo que nombran y, además, con desprecio. un puto vaso no es un vaso y no es igual a un pinche vaso. claro que hay diferencias. ya octavio paz explicó las que separan a la puta de la chingada y a ésta del chingón. el puto tampoco es un chingón, al revés: a ese puto me lo chingo, dicen.

no importa tampoco si puto y puta vienen de niño, puer, o de algo que apesta, algo podrido, puter: puto y puta significan desde hace veinte siglos a quien se prostituye: un niño o una niña de la calle —de cualquiera— y denotan suciedad y bajeza desde entonces. se dicen con desprecio, din duda.

cuando miles gritan al unísono puto al portero del equipo contrario no lo hacen como cuando preguntan ¿dónde dejé mis putos lentes? lo hacen para distraerlo, sin duda, pero también para denigrarlo. si fuera sólo asunto de estrategia podrían aullar o gritar ¡mira!, señalando hacia atrás de su portería con afán de que voltee a otro lado. pero su valor estratégico es prácticamente nulo, como explica álvaro enrigue: “las eliminatorias del mundial demostraron que gritar pugno o tiene el menor efecto en el enemigo, dado que todos nos ganaron.”

el contrincante es puto porque pone en riesgo a nuestro equipo, porque es el el enemigo, un enemigo al que, simbólicamente, se disminuye cuando se lo califica así: puto —porque los putos, claro, son menos que los que no lo son. como escribe pepe flores, se equipara puto «con una ausencia de valentía que está construida socialmente por valores asociados a lo masculino: va desde el “te faltan huevos” al “aguántate como los machos”. como si una mujer (a quien también “le faltan huevos”) o un homosexual (en su estereotipo más arcaico, el afeminado –y nótese de nuevo la dicotomía–) carecieran de la virtud de lo valiente.»

por supuesto no se trata de hacer campañas contra el uso de esa palabra o de cualquier otra en los estadios o en cualquier otro sitio, ni de volver a insistir, con cierta ingenuidad, en la perversión de cualquier estereotipo o de cualquier prejuicio: los estereotipos y los prejuicios no son malos por sí mismos: son una parte esencial de eso que llamamos pensar, siempre y cuando no seamos ciegos a aquello que nos condicionan. pero si nos negamos a reflexionar sobre lo que estamos diciendo al decir puto, por ejemplo, simplemente nos estamos haciendo pendejos —no se hagan pendejos.

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22/06/2014 at 09:32

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el colegio de arquitectos organizará concursos en la miguel hidalgo

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hace unas semanas empezamos entre varios a cuestionar a víctor romo, delegado de la miguel hidalgo, sobre la manera como decidió qué proyectos eran necesarios en la demarcación que gobierna y cómo seleccionó a los arquitectos que los desarrollan. siempre hubo una primera respuesta puntual: ¿cuáles proyectos? después, nada. ante el silencio repetido pedí la información por medio de infomexdf pero, al mismo tiempo, decidí volver a buscar una respuesta ahora de manera personal.

el miércoles 5 de marzo víctor romo, antes de una plática de victor legorreta en la universidad iberoamericana, presentó de manera general los proyectos en su delegación. al terminar su exposición, un tanto a fuerza, le pregunté lo mismo: cómo se decidió qué proyectos eran necesarios y quiénes los harían. respondió, de nuevo, que cuáles proyectos, eran muchos —77 en la delegación. los nueve que están expuestos en la vitrina, dije. por cierto, en una vitrina de la universidad iberoamericana se exhibían algunos proyectos para la delegación miguel hidalgo. proyectos es, sin duda, una exageración: ideas, conceptos (esa palabra que tanto les gusta a los creativos), apenas unos esbozos.

primero romo respondió que no tenía a la mano los datos de todos esos proyectos —nueve— pero que ninguno había sido solicitado por la delegación: los arquitectos, generosos, los habían donado.

antes de salir apresuradamente —asunto de compromisos previamente agendados—, víctor romo dejó a carlos ruiz de chávez, director de calidad y proyectos delegaciones, para que nos aclarara nuestras dudas. de nuevo repitió que los proyectos eran donaciones de los arquitectos, que hasta entonces no habían recibido ningún pago por sus propuestas —habría que preguntarse si sólo las ideas fueron obsequiadas o si también el desarrollo de las mismas, en cientos de planos, maquetas y cálculos por venir, serán trabajados por pura filantropía y sin ningún cargo al erario.

al iniciar su plática —en la que no mostró ni una sola imagen o siquiera un croquis sobre el proyecto que desarrollará en la miguel hidalgo— víctor legorreta confirmó: el no ha firmado hasta ahora ningún contrato —supongo innecesario al tratarse de una donación. además, nos explicó que los concursos no son necesariamente la mejor manera de seleccionar a un arquitecto para obra pública.

al salir de la ibero, a víctor romo lo volvieron a interpelar un par de profesores. ante su insistencia nos concedió una cita en la delegación para aclarar lo que no se había podido hasta entonces aclarar en público.

el jueves 6, a las 5:30 de la tarde, víctor alcérreca, juan carlos cano, fermín andrade, emilio ades y yo, estábamos sentados en una terraza hablando primero, de nuevo, con carlos ruiz de chavez. el problema, quedamos de acuerdo, no era legal: “tengo algo de experiencia en esto y siempre encontraré el camino legal para hacer esto porque si no me voy a la cárcel.” el tema, continuó ruiz de chávez, “no es de legalidad sino de por qué escogí a ciertos arquitectos y no convoqué a un concurso ni a un jurado.”

al parecer el modelo variaba un tanto de las graciosas donaciones de algunos arquitectos. más bien, cuando se va a emprender un proyecto público, se está obligado de ver que no existan otros ya desarrollados. por suerte, digamos, ya había proyectos desarrollados —en esbozos, pero muy buenos— que coincidieron con las líneas de la política delegacional.

unos veinte minutos después llegó víctor romo y volvimos a plantear el tema. primero, es un asunto de transparencia en cuanto a proyectos públicos: más allá de la legalidad del procedimiento quien gobierna debe de ser capaz de explicar de manera pública por qué hace lo que hace como lo hace en cuestión de asuntos públicos. hablando del edificio que proyectará víctor legorreta para ampliar la delegación nos dijo: “¿quieren las netas? para no echarnos rollo: ya había un proyecto elaborado, de arne [aus der ruthen haag, delegado en la miguel hidalgo del 2000 al 2003], muy bueno, elaborado, y es obvio que se escogió” —curioso, por cierto, que esa información no coincidiera con la del día anterior: que los arquitectos habían obsequiado sus ideas sin cobrar, y que en su conferencia, víctor legorreta no enseñara nada de ese proyecto, “muy bueno, elaborado”, que, obviamente, se escogió.

tras varios minutos en que seguimos cuestionándolo, víctor romo nos dijo: “tomo la crítica: en esto de la política hay que reconocer, si no, es simulación. ustedes dicen que se pudieron haber hecho mejores proyectos si abríamos el abanico. ¿por qué no hacemos así los cien proyectos que vienen este año y proponemos un modelo que sirva para el resto del país? me comprometo a que los proyectos que vienen se hagan de manera abierta. para qué polemizar si lo que me dicen es cierto: con participación y concursos se pudo enriquecer.” y agregó: “reconozco que pudimos haber hecho un mejor procedimiento.”

pensamos que habíamos ganado una batalla. lo otro —los proyectos ya asignados—, quedaría atrás. no se hizo de la mejor manera —lo aceptó el delgado— pero ya está en marcha. ¡avancemos!

quedamos de vernos el lunes siguiente con ruiz de chavez para ver qué concursos se podían plantear. ya para entonces de los 100 nos habíamos quedado en 10: hay que ser realistas con los tiempos y otros compromisos.

el lunes nos vimos de nuevo en la miguel hidalgo, nos acompañó en esa ocasión antonio gallardo. de los 10 concursos, entonces nos plantearon cuatro que al final se redujeron a dos. el problema: era obvio que esos concursos no se podrían realizar en los 20 meses que le quedan al delegado en su puesto. dijimos: por qué no hacer, además de esos concurso, otros dos, de escala media, que sí se vayan a construir en este período. pensaron —no había ningún papel, ningún plan, plano o mapa sobre la mesa— y salió otro más. sólo un problema: necesitaban el conceptual de ese proyecto para marzo 15. ¿marzo del 2015?, preguntamos —era lunes 10 de marzo. no, nos dijo carlos ruiz de chavez, para este 15, sábado 15 de marzo.

salimos sorprendidos por la aparente capacidad sobrehumana para desarrollar proyectos que tienen en algunas oficinas delegacionales y con la promesa de estudiar qué otros proyectos, de menor escala, se podrían plantear de manera realista. quedamos de acordar una cita para el jueves 13 o viernes 14. al final la cita la dejamos para el martes 18 —el 17 descansaban: era asueto y además imagino que deberían reponerse del desgaste que implica hacer un conceptual en tan sólo 5 días.

el martes 18 le envié un mensaje en la mañana a carlos ruiz de chávez. me dijo que en la tarde le llamara para quedar en la hora. en la noche de ese mismo día me envió un mensaje a mi teléfono: “te comento que en base en tus solicitudes para la realización de concursos arquitectónicos, el colegio de arquitectos se acercó a esta delegación y toda vez que ésta es la institución oficial que representa a los arquitectos de nuestra ciudad, será el colegio el responsable de asumir la realización de los concursos en comento (sic). por tal motivo, te pido que te acerques al colegio para colaborar activamente en esta iniciativa que tu presentaste. gracias y estoy a tus órdenes.”

¡qué rapidez! el colegio de arquitectos, al que no es secreto que he juzgado varias veces como una institución inútil, había decidido ayudar a la delegación miguel hidalgo a organizar concursos de arquitectura. no se si los diez, cuatro o dos que nos habían dicho, pero algo es algo.

de todos modos, para estar seguros, le pedí al día siguiente a carlos ruiz de chávez que me dijera con quién del colegio habían visto esto: “lo estamos viendo directo con el presidente, arq. fernando méndez.”

para enterarme mejor del asunto le envié un mensaje a fernando méndez preguntándole cuántos y cuáles concursos coordinaría el colegio de arquitectos con la miguel hidalgo. a los pocos minutos me llamó. me dijo que, como yo sabía, él corría y víctor romo también. por casualidad —eso no me lo dijo él: lo imagino— se encontraron y hablaron de la manera como el colegio podría colaborar con la delegación: proponiendo estudiantes para servicio social, auxiliando de otras maneras y sí, se habló de concursos pero no había nada definido aun. en cuanto hubiera algo más me avisarían.

hoy, 27 de marzo, han pasado dos semanas. aun no se qué concursos organizará la miguel hidalgo con la colaboración del colegio de arquitectos. pero quiero pensar que están trabajando en eso intensamente pues al presidente del colegio de arquitectos no le quedan más de dos meses en su puesto y a víctor romo menos de dos años en el suyo. así que parece lógico que haya que apurarse. por mientras asumo que podemos anunciar, como lo hace el título de este ya muy largo texto, que el colegio de arquitectos asesorará a la delegación miguel hidalgo a convocar varios concursos de arquitectura este año. esperemos, muy pronto, las convocatorias.

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27/03/2014 at 18:16

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consuelo de pocos

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la semana pasada en el periódico el universal aparecieron varios artículos que se centraban en la gestión de consuelo saizar en el conaculta el sexenio pasado. principalmente en los proyectos arquitectónicos que promovió, como el centro cultural elena garro, los estudios churubusco, la cinética y el museo del cine o la ciudad de los libros y la imagen. la serie remató con un artículo sobre los contratos que, sin mediar licitación alguna, saizar asignó directamente. se esperaba el resultado de la auditoría superior de la federación que, finalmente, se publicó el viernes. ante las críticas y cuestionamientos, saizar recomendaba leer el reporte de la asf. genaro lozano, por ejemplo, incluso la felicitó por los resultados.

la verdad es que entre los tres resultados de la auditoría —que no revisó ni los proyectos arquitectónicos inconclusos ni el caso de los contratos por asignación directa a quienes se supone eran conocidos o amigos de saizar— uno al menos detectó un proyecto no cumplido, con un desfalco de 350 millones de pesos, que, según la jornada, en su momento saizar anunció con bombo y platillo. el reporte de la auditoría concluye así : “la asf concluye que, en términos generales y conforme a la muestra auditada, conaculta no cumplió con las disposiciones normativas aplicables.” nada por qué felicitar, pues.

pero, más allá de esos resultados y teniendo en cuenta que lo otro —los proyectos arquitectónicos— no fueron sujetos de auditoría, bien vale reconsiderar las evidencias: en general lo que plantean los artículos del universal no es mentira, esos proyectos no se han terminado y en algunos casos la calidad de la obra deja mucho que desear. peor aun: dudo que ninguno de esos proyectos haya sido el resultado de una planeación clara sino más bien motivados por el capricho. fueron, ya lo he dicho, ocurrencias hechas a las carreras para las que no hubo, lo sabemos, concursos —aunque la administración de saizar justificó la manera legal de hacer las asignaciones.

“la corrupción ha sido el gran urbanista de méxico” —escribió hace poco jesús silva-herzog márquez. y corrupción no es sólo el mal manejo del dinero público —que parece sí lo hubo— sino también la falta de responsabilidad con la que se manejan estas obras. que una funcionaria decida, sin más, hacer algo que a su juicio es útil y necesario —para que su memoria quede escrita en la historia nacional con piedra o concreto— y le encargue a algún arquitecto —que entre la ingenuidad y el cinismo resultamos presa fácil de esas tentaciones— una obra innecesaria, planeada, proyectada y construida con prisas y, muchas veces, entregada sin terminar, también es corrupción. “cada año —escribió ayer guillarmo cejudo— las auditorías detectan irregularidades, sobrecostos, materiales distintos a los pagados, desvíos y plazos no cumplidos.”

así pasó y parece que nada pasará. con extrema lentitud y probablemente sin cumplir con las especificaciones de los arquitectos se terminarán algún día las obras encargadas por saizar —y las que se acumulen en este sexenio. se utilizarán como se pueda, porque no se pensó bien el programa o porque no hay nada con qué llenarlas. algunos seguirán aplaudiendo a aquellos funcionarios que, como consuelo saizar, no hizo bien lo que hizo. será porque son amigos, será porque no ven todo lo que hay que ver. yo, a mis amigos, no les aplaudo. se, porque los conozco, que intentaron hacer lo mejor posible y que en muchos casos los atrapó esa maquinaria potemkin de la obra pública. no desconfío de esa honestidad; repruebo la ingenuidad que mantiene al inepto en el poder —hay cosas que habría que hacer públicas para que no se repitan. y es cierto, no es un problema aislado —como escribe cejudo— pero mal de muchos, consuelo de pocos.

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25/02/2014 at 11:48

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las ideas

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paolo rossi en comer: necesidad, deseo, obsesión (fce, buenos aires, 2013)

las ideas surgen de la vida, pero pueden apartarse de ella. adquieren una existencia propia y autónoma. crecen a partir de sí mismas, se multiplican y generan otras ideas, se difunden a veces a gran velocidad (como sucede con una epidemia), a veces con gran lentitud, alternando períodos de inmovilidad e imprevistas aceleraciones. es difícil que se extingan sin dejar rastros. están sujetas a mutaciones y se insertan en los procesos evolutivos de la cultura. las ideas tienen su propia fuerza: se convierten en formas de pensar, generan conductas. a través de procesos a veces muy lineales, a veces en extremo complejos, inciden en la vida y el destino de los individuos, los orientan y los modifican. en un principio nuevas o directamente “subversivas”; muchas ideas se transforman con el correr del tiempo en cuestiones de sentido común. se convierten incluso en lugares comunes que, en cuanto tales, nunca se discuten sino que son pacíficamente aceptados y con una gran, casi increíble, monotonía se repiten de manera incansable.

el conformismo de las ideas —cuando se ha convertido en lugares comunes— tiene una viscosidad que puede compararse con aquella presente en las instituciones (y en la burocracia, que es la más viscosa de las instituciones).

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03/02/2014 at 23:21

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carta abierta al presidente del cam-sam

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fernando méndez bernal, presidente del colegio de arquitectos de la ciudad de méxico y de la sociedad de arquitectos mexicanos:

por tradición o mala costumbre, méxico ha sido un país en el que los proyectos arquitectónicos de obra pública rara vez se concursan y, cuando así se hace, los concursos no tienen ni la claridad ni la transparencia necesarias. aunque por ley los proyectos de obra pública se licitan, sabemos todos que la mayor parte de las veces esas licitaciones son falsas: arreglos entre amigos que se prestan presupuestos alzados para así favorecer al beneficiario en turno.

en los últimos meses distintas instancias del gobierno federal o del distrito federal han convocado a varios concursos. muchos de esos concursos han sido convocados con bases insuficientemente claras. así, en el que convocó bellas artes para el pabellón de méxico en la bienal de venecia del 2014, no se anunció al jurado; en el que convocó el gobierno del distrito federal para la merced, avalado por el mismo colegio de arquitectos, el jurado tampoco fue anunciado desde un inicio y varias fechas de la convocatoria fueron modificadas sin hacerlo con la de la entrega final; o el que recién convoca proméxico para el pabellón en la exposición universal de milán en el 2015, de nuevo sin anunciar jurado y con bases que, a priori, impiden la participación de muchos arquitectos de manera, me parece, de menos arbitraria.

en esos casos he buscado información sobre la posición pública del colegio de arquitectos acerca de condiciones y circunstancias que directamente afectan al gremio que supuestamente representa. no la he encontrado. pareciera que el colegio de arquitectos como institución y aquellos que lo presiden han preferido el silencio a la toma de posición. no he encontrado ni crítica ni, en su caso, defensa argumentada de tales concursos.

no estoy colegiado y se de muchos otros arquitectos que tampoco lo están. en general parece que una de las razones es la falta de representatividad y la ausencia de posición clara del colegio de arquitectos en temas tan importantes como éste: los concursos para proyectos públicos. pero incluso sin pertenecer al colegio me gustaría saber cuál es la posición del mismo respecto a esos concursos planteados con ambigüedad y descuido, en el mejor de los casos, y por qué esa posición, de tenerla, no se hace pública. Hacerlo sería, sin duda, una manera de recuperar presencia y representatividad, tanto ante el gremio como ante la sociedad en general.

Written by ahgalvez

13/12/2013 at 00:57

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